Juan Grande disfruta del espectáculo musical de Verseadores Canarios

Yeray Rodríguez y “diez amigos de la cuerda y la improvisación” ofrecieron este viernes “a los vecinos humildes” un extraordinario e irrepetible concierto de puntos, décimas y “canciones de un solo uso” en el I Encuentro Navideño de Verseadores Canarios.

Organizado a coste cero gracias al parentesco y la amistad que une al verseador Yeray Rodríguez con Juan José López Delgado, este primer Encuentro Navideño de Verseadores Canarios contó con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, y fue organizado por la Ruta Parrandera, constituida por un grupo de amigos de Juan Grande con cuenta propia en Facebook, “interesados en promover y contribuir poco a poco al desarrollo de todo tipo de actividades sociales en el pueblo, colaborando con el animador sociocultural del barrio y con las distintas concejalías del Ayuntamiento, según su promotor Julio César Guedez Mendoza.

Mientras calentaban y afinaban en el camerino, el cantador, verseador y profesor de literatura Yeray Rodríguez, que hizo de director y presentador de la velada artística, apuntó sin separar la púa de su laudino: “Hay un equipo bueno hoy aquí, once amigos de la cuerda y el verso, de la improvisación y de la música más íntima, que nos gusta y que hemos heredado, y que tenemos que hacer llegar a otros. Venimos a colaborar para hacer pasar un buen rato a la gente, porque no corren buenos tiempos, ¿verdad?”

Ya sobre el escenario, en la presentación de la velada, ahondó el discurso. “Pretendemos que, cuando nos vayamos, lo hagamos más felices, sobre todo en estos tiempos en los que la felicidad se ha puesto tan cara. Lo que pretendemos es echarnos una parranda, como haríamos en cualquier lugar. Ponemos el cariño y la ilusión de la música que amamos y sentimos, la que hemos heredado de nuestros mayores y la que queremos hacer llegar a los más jóvenes, que son los herederos”, dijo.

Tras presentarlos uno a uno, Yeray agradeció “la actitud y generosidad” de los amigos a los que convidó “y se presentaron prestos y dispuestos a compartir su talento con los vecinos de Juan Grande”: los verseadores Expedito Suárez y su sobrino Expedito H. Suárez, Paco Ramos y Eduardo Duque, y los músicos Josico Suárez con el Bajo, Marcos Suárez con la guitarra, David León con el timple, Tino Armas con La Contra, y el cantador Federico Santana.

El saludo

El jovencísimo verseador tinerfeño con raíces gomeras Eduardo Duque abrió la velada con este saludo: “2011 finaliza con un panorama amargo // y ya ven que, sin embargo, no perdemos la sonrisa // si no se materializa el fin de la recesión // pese a la desilusión que siembra la economía // hoy sembramos poesía y gozo en el corazón”.

Le siguió, llegado desde Tenteniguada, Expedito Suárez: “Yo vengo de Valsequillo hasta el pueblo de Juan Grande // porque el verso aquí se expande y le da calor y brillo // ante ustedes me arrodillo con total sinceridad // porque hay una realidad tal y como yo lo veo // y esta noche les deseo una feliz Navidad”.

Fue Paco Ramos, que bajó desde La Atalaya de Santa Brígida, quien continuó: “Mi nombre es Paco Ramos// sembrador de sentimientos// y voy plantando momentos por los caminos cantando// todos los que aquí estamos hacemos que el verso ande// la tradición va y se expande como una planta sencilla// yo le dejo mi semilla a este barrio de Juan Grande”.

También desde La Atalaya llegó José María Dávila, que saludó recitando: “A esta tierra sureña llegó el verso improvisado// el verso que en mí es amado y en mi vida es santo y seña// este verso es la reseña, este verso es continuación// este verso es la oración de aquel que dejó el reflejo// este verso es de los viejos, este verso es tradición”.

Primero el himno

Metidos en  asunto, Yeray confesó que cuando él y sus amigos se unen para tocar, versear y cantar en cualquier sitio han formalizado un ritual consistente en que, al principio y como si fuera un partido internacional de fútbol, deciden cantar “el himno de Gran Canaria, la canción ‘Roque Nublo’ de Néstor Álamo”, a la que en esta velada puso voz Federico Santana, para encumbrar las ovaciones.

A modo de calentamiento, el espectáculo continuó con una Isa, y con una extensa improvisación sobre la vejez a cargo del veterano verseador Expedito Suárez, a quien Yeray presentó como un “taxista al que Dios pagó un viaje”, y como “ejemplo de la gente con espíritu que han mantenido viva la tradición, que sólo tiene sentido si hay oídos, ojos y corazones que la sientan”.

El encuentro fue un verdadero espectáculo de décimas y puntos rimados. Así bromeó Yeray sobre su temprana afición a la práctica de la Lucha Canaria: “Cuando yo era luchador conocí a fondo, lo que se dice a fondo, fondo, muchos campos, porque si alguna vez tumbé a alguien fue porque se resbaló”.

Para exprimir la vida

Tras la narración verseada de historia de “La bomba manual de Arturito Gil” y de una retahíla de puntos cubanos, el hombre de la noche, “dispuesto a exprimir cada segundo de la vida”, se arrancó con la ranchera ‘Nadie es eterno en el mundo”, de Adán Chalino Sánchez,  un mensaje sobre la vida y la muerte, que dedicó “a Paco Vega, el suegro de David León”, quien la noche anterior le había comentado que “esta canción debería escucharla mucha gente, porque nadie debería olvidarse que no somos eternos”.

Para presentar las malagueñas que cantaron José María Dávila y Federico Santana,  Yeray se acordó del “caballo que tenía en Veneguera, al que le gustaban las rancheras porque es una música íntima, que mira hacia adentro, como lo hacen las malagueñas”.

Ante un público enfervorecido, Yeray tejió la velada atreviéndose incluso con “el chiste de Jaimito, que le declara su amor a la profesora y ésta le contesta que no le gustan los niños, respondiéndole  él: “no hay problema. No los tenemos”.

Expedito Suárez contribuyo al humor. Narró la historia decimada del tic nervioso de un tal…, que luego sirvió para la controversia poética que mantuvo con José María Dávila, que le salió respondón. Ambos hicieron de la poesía y del verso improvisado “un tesoro de tradición y herencia recibida”.

Participación del público

Yeray Rodríguez hizo participar activamente al público, hasta el punto que el maestro de ceremonias animó a dos niños del barrio, Nerea y Yeray, a improvisar y “meterse en el papel de los improvisadores”. Y lo hicieron con él eligiendo el colegio como temática. Uno a favor y otro en contra. “¿Quién lo tiene más fácil?”, preguntó el profesor de Literatura, que al término del experimento se arrancó con sus conocidísimas décimas de “La dieta del gordo”, las mismas que decidió componer el día que apreció en su propio cuerpo “un divorcio entre el ombligo y el cinto del pantalón”; después de que viajando en clase turista una azafata le preguntara si llevaba puesto el cinturón porque ella no lo podía ver, y tras la ocasión en que un viejo amigo se asomara a la puerta del ascensor y le espetara sin vaselina: “Nos, Yeray, tu sólo te has rellenado más de medio machango”. Desde aquel momento empezó a dudar de la verdadera capacidad de carga de semejantes artilugios.

Más tarde, acompañado por Josico y Marcos, hizo que el anfiteatro riera utilizando una Polka y cuatro frases del público: “A favor del inodoro”; “La calentura del vecino calentón”; “Allá en las cuevas de Artenara” y “Como ha cambiado el cuento”.

La última vez lo hizo después de anunciar la despedida con la interpretación de ‘Chencha’, una historia de amor de un hombre que se queda sólo y al que le aparece una vecina ‘generosa’. Utilizó el estilo Cumbia, y la coreografía de Expedito. Se inventó una “canción de un solo uso” con versos creados sobre la marcha utilizando únicamente tres palabras de un público entregado, que hizo los coros del estribillo: “No queremos despedirnos, de la magia de este día, pero con un beso volado, nos vamos con alegría”. Las palabras fueron “beso volado” y “alegría”.

Trascendencia y nobleza

La primera teniente de alcalde, Elena Álamo Vega, valoró “la trascendencia” y “la nobleza” de Yeray Rodríguez y sus amigos, “por ofrecer gratuitamente este primer encuentro de verseadores canarios con motivo navideño a los vecinos de un pueblo tan humilde como Juan Grande, sobre todo en estos momentos en los que la cultura es difícil de mantener por los cachés que se cobran”

“Realmente me parece un acto verdaderamente noble, porque en estas fechas se trata de compartir y nada mejor que hacerlo con la música, que es el lenguaje más internacional que tenemos y con el que todos nos podemos entender en cualquier situación”, dijo la concejala de Cultura, que añadió que durante estas Navidades el Ayuntamiento ha intentado “llegar a todos los barrios, grandes y pequeños, para que los vecinos noten la presencia y la participación de sus responsables políticos y disfruten de las actividades que con mucho cariño se han preparado para ellos”.

from TirajanaDigital.com http://www.tirajanadigital.com/2011/12/31/juan-grande-disfruta-del-espectaculo-musical-de-verseadores-canarios/

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